El atavío lo hicimos en clase, y tuvo un proceso lento. Luego hubo que luchar contra el viento, jeje y contra otros inconvenientes de logística. Pero al final bailamos con ilusión.
También vimos las actuaciones del grupo folclórico del lugar, de nuestros compañeros mayores, de los luchadores... y comimos el típico pan con chorizo de Teror y un zumo. ¡Al menos no hizo tanto calor como el año pasado y lucimos nuestras mejores galas!
¡¡Felicidades a todos por este día!!


